viernes 23 de octubre de 2009

11 años ¿no es nada?


Reencontrarse con quienes dejaste de ver hace 11 años y que durante otros tantos compartiste parte de tu vida no es menor.

Y es que las reuniones de ex compañeros de colegio son siempre un acontecimiento. Ya sea por quienes van como por quienes no lo hacen, pues estas últimas obviamente son uno de los puntos a tratar:


* "qué has sabido de ............."
*¿se casó finalmente............ con ................?
*¡no te puedo creer que la ................... se separó!
Y así suma y sigue.
Punto aparte es la apariencia. Claramente no hay peor época que la escolar en términos de imagen: frenillos, acné, mal gusto y poco presupuesto son combinaciones nefastas, por lo que por definición, todas están más regias....o al menos con un poco más de presupuesto.

Luego del reencuentro mismo, viene la narración de lo vivido en los años de ausencia. Algunas, dentro de las que me incluyo, optamos por dar un abstract mientras que otras cuenta su vida y obra con lujo de detalles, lo cual es sabroso cuando han ocurrido cosas notables, pero francamente un poco tedioso cuando se rellena por rellenar.

Ahora bien, siendo honesta, no ha pasado taaaaaanto tiempo ( ok, 11 años es harto) pero ¡hey! ni siquiera tenemos treinta!!!! ninguna de nosotras puede ser candidata a la presidencia de la República ni senadora por ninguna parte. Y sin embargo, entre daikiris y torobayo, surgieron algunas frases como las siguientes:

1. En mis tiempos, solía ir a carretear todos los fines de semana [¿Mis tiempos? ¡¡¡perdón!!! de qué estamos hablando! si "mis tiempos" se define como el trenio que va entre los 16-19 entonces ya deberíamos ir a ponernos a la fila del INP]

2. (viendo la carta de tragos) Oye, ¿qué dice ahí? es que ya no veo nada [francamente....ni mis tías jubiladas dicen eso en público]
3. -Si, estuve un poco enferma.
-¿qué tenías?
- Hernias discales** [HERNIAS DISCALES!!! MI ABUELA TIENE ESO!!!]
4. Noooo, yo ya no puedo salir viernes y sábado. No me la aguanto, es que ya no soy la de antes [ eso depende de lo que se haga viernes y sabado....no de los días en sí mismo]

5. Bueno, con mi pareja queremos tener guagua el próximo año. Es que ya tengo 29 (donde dice 29, leer con tono como si fuera 79) [Peeero!!! si a los 29 aún produce colágeno*** como mala de la cabeza!]

Mientras aparecían tales declaraciones, yo bebía pasmada mi torobayo [Gran Torobayo]
¿es que acaso vivo en un unierso paralelo? y claro, 28 años claramente no es lo mismo que 17, pero ...¡POR LOS CLAVOS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO! Somos rotunda y absolutamente jovenes!
Si la crisis de los 30 existe, es mejor vivirla con dignidad y sacando provecho de lo joven que se es para detener el paso, mirar hacia atrás, ponderar lo bueno y lo malo y decidir si seguir el rumbo o enmendarlo, pues aun hay tiempo....y mucho.

**Nota científica:

Las hernias discales se producen en las vértebras, principalmente lumbares, y son causadas por el desgaste de los espacios que hay entre ellas. Pueden ser causadas por el paso del tiempo, el sobrepeso, o un accidente.

***Colágeno, molécula que forma las fibras musculares (y de la piel... dicese, la mantiene estirada)

martes 6 de octubre de 2009

La AntiNovia tradicional



Hace un mes aproximadamente me junté con dos de mis amigas del colegio. Paréntesis: cuando digo del colegio me refiero a que estuvimos juntas de kinder a cuarto medio. Cierro paréntesis.
El asunto es que una de ellas es de esas personas elocuentes en Facebook; ya saben, de las que ponen todo lo que hace con palabras como: Feliz en la ExpoNovios! o Espero el gran día.
Ante tales frases, cuando nos juntamos, ya sabíamos por donde iba la noticia que nos quería dar.

Con tres cafés estilosos pero no tan sabrosos, empezamos a enterarnos de la gran noticia: la lola se casa.
Obviamente, no fue gran sorpresa. El punto es que la otra, también se casa. Ambas dos. Con sus respectivos novios, por cierto.
Una a principios del 2010 y la otra a mediados. El cuento es que para el bicentenario, ambas habrán cambiado su estado civil.

Algarabía y felicidad por las noticias, empezaron a hablar de los partes, la torta, el vestido, el lugar y un infinito etc.
Mientras ellas intercambiaban datos de menú y de encintados, yo revolvía mi café con canela pensando:
Changos! ¿Cuánto pensarán gastar este par?
Como si me hubiesen leido el pensamiento, la respuesta no tardó en llegar:
El local: $1.400.000
Vestido:$250.000
Torta: $1.100 por persona ( mínimo 100 humanos)
Menú: $29.000 por persona ( mínimo 100 humanos)

Y así. La lista sumaba y seguía: música, partes, recuerditos, ramo, iglesia...

Mientras yo seguía revolviendo el café.
Tras un buen rato y un insólito silencio repentino me preguntaron, ¿que piensas?
A lo que respondí:
mmm...(sorbito de café) Yo creo que lo importante es el vínculo y no la fiesta. Cuando me case, si he de hacerlo, prefiero gastar 1.000.000 en comida y hacer un mega asado con música envasada.
Y si no tengo el millón, me casaré con el novio, el cura, respectivos padres y subiré las fotos a FaceBook.

(............................)
(............................)
(............................)

¡COMO PUEDES DECIR ESO! dijeron casi al unísono
¡¡¡Es el día más importante de nuestra vida!!!!

Y ahí mero, yo creo que estaba el punto de diferencia.
Siiii, ok!!!
ES UN DÍA IMPORTANTE!!!!
¿Pero el más importante de todos?
¿Más que tu propio nacimiento?
¿Más que el día en que descubriste que el viejito pascuero no existía?
¿Más que tu graduación?
¿Más que el día que salieron los resultados y cachaste que quedaste en la U?
¿Más que la primera vez que te enamoraste?
¿Más que la primera vez que te patearon?
¿Más que el nacimiento de un hijo?
¿Más que tu primer sueldo?
¿Más que la muerte de tus padres?

Hay muchos momentos importantes en la vida que a veces pasamos por alto porque el matrimonio, como fiesta y rito social se sobredimensiona respecto a su verdadero significado. De hecho, mucha gente (invitados) no va a la ceremonia religiosa ( o civil para los no creyentes) y se dirigen directo a la fiesta.

Sí, quiero que mi matrimonio sea el día más especial de todos, pero por la canción de entrada, porque tenga una linda misa con miles de cositas simbólicas y por la gente que vaya ( que a todo esto, me daría o mismo si van con jeans y zapatillas) pero no me encalillaré para financiar una fiesta de papas duquesa y salmón.
Prefiero un gran banquete de carnes y ensaladas surtidas y bailar hasta que odie bailar.

La cueca es encontrar a alguien que comparta eso, porque hoy por hoy, no es tan fácil la cosa.

lunes 14 de septiembre de 2009

El tiempo pasa...

¿Nos vamos poniendo viejos?
¿fomes?
¿interesantes?
¿huraños?
¿mañosos?
¿deshinibidos?

Sea como sea, el asunto es que a medida que pasa el tiempo experimentamos cambios. Algunos notables a simple vista ( como las arrugas, las canas y esas cosas que con un poco de ácido hialurónico y tintura de pelo se solucionan) Pero hay otros tantos, la mayor parte de ellos, que requieren de un minuto de reflexión y una cerveza en la mano.
Bueno, en mi caso fue media hora y una coca cola light.

Resulta que el sábado fui a la fiesta de cumpleaños nº 29 de un personaje. El aludido me ha invitado a este evento desde que nos conocemos, es decir, 6 años.
Con muchos amigos, conocidos y experiencias en común he visto in situ como él, nosotros, vosotros y ellos hemos cambiado. Claro, uno sabe que cambia, pero hasta que no se da el tiempo/ espacio para masticarlo, es complejo hallar los puntos que detonan la transformación. Comparando el evento del sábado y el de antaño, he podido precisar los siguientes puntos:

Punto uno: Un amigo me pasó a buscar para la fiesta y llegamos de los últimos, esto es a las 23: 00. Si. Leyeron bien: 23:00 y fuimos los últimos en llegar, siendo que hace 5 años esa era la hora de inicio de la previa del evento.

Punto dos: Fue en la sala de eventos del edificio de su departamento. Atrás quedó la casa con la familia inmersa en algún lugar mientras afuera se bailaba en un mínimo espacio. Espacio mínimo tanto por la mesa con el alcohol, los chispop y las fuentes para armar la hamburguesa a gusto. Hamburguesa que se preparaba asada en la parrilla a carbón.

Punto tres: Este sábado hubo unas exquisitas brochetas de carne ( anticuchos o fierritos, como me gusta llamarlos a mi) preparados con exquisito pollo deshuesado, trocitos de posta y salchichas light. Sabia decisión. Hace 6 años no importaba mancharse la polera de 3 lucas comprada en patronato. Hoy, manchar la camisa Saville Row o la polera Zara sería un crimen capital, pues es inevitable chorrearse con la hamburguesa o el completo, que de paso es muy poco chic.

Punto cuatro: Ron de excelente calidad, Pisco fina selección, y 2 packs de cerveza. Ni hablar del ponche de frutas y vino que se hacía antaño y que tanto estrago causó ( de hecho, provocó frases como " esta canción lo dice todo", refieriéndose a una canción estilo radio Romance o " la vida no es un carnaval", y otros ruidos que es mejor olvidar)

Punto cinco: ¡Habia DJ! no diremos que hace 6 años poníamos casettes, pero sí un par de CD con compilados varios. Y las canciones se cambiaban según la efervescencia de la audiencia.

Punto seis: Galletitas tipo crackelet, salsas ( nunca supe de qué eran) dos pocillos con papas fritas (casi intactos) dos pocillos con ramitas ( en igual situación) y ZANAHORAIAS!!! Maravillosas, Dios las bendiga ( las amé) pero ¿zanahoria? 6 años atrás comíamos chispop con amarillo crepúsculo chorreando a borbotones. Sin contar con los Doritos, bolichoc y fuentes de papas fritas que había que reponer cada una hora.

Punto siete: Hace 6 años, bailábamos en un espacio parecido al de un vagón de metro en hora pick. Hoy, la pareja que había bailando podía hacer ballroom sin problemas. Hubo un momento en que más personas salieron a la pista completando un total de 4 parejas.

Punto ocho: Se privilegia el conversar antes que el bailar. No es porque ya tengamos artritis reumatoidea o problemas a la cadera. No. Es que "antes" pasábamos 6 horas al día durante 5 días compartiendo espacios comunes. Aunque no fuéramos compañeros de carrera, almorzábamos juntos, nos veíamos en la fila de la biblioteca, nos topábamos en el metro, compartíamos viajes, nos sentábamos juntos en misa, en fin. Era todo cotidiano. En cambio ahora, con una humana viviendo 40 Km al interior de Curicó, otro en el Olivar, otro en Machalí, uno en Viña, y cinco en Santiago, la cosa cambia. Como las posibilidades de verse disminuyen horrorosamente, hay que " ponerse al dia" y aprovechar de vomitar la mayor cantidad de información. (De hecho, este año al personaje de Machalí lo he visto la misma cantidad de veces que a Mike Patton...en vivo...adelantándome al concierto de octubre, ok.)

Punto nueve: grupos atomizados. Mientras más avanzamos en la vida, más gente se incorpora a nuestro camino. Hasta los 18 años, nuestro grupo lo monopilizaba el colegio o alguna actividad deportiva, religiosa, cultural anexa ( parroquia, scout....) Ahí tenemos de base 2 grupos, sin contar a la familia que viene por defecto ( o por definición, como quiera usted llamarlo)
Luego entramos a la U y viene el primer conflicto: ¿Cómo integrar a los amigos de colegio con los de la U?
Y de ahí el crecimiento de grupos es espantosamente veloz: Amigos de carrera, de otras carreras, de misiones, de centros de alumnos. Llegamos al trabajo y aparecen lo compañeritos de idem. A eso le sumamos los de los post grados, cursos de decoupage, del gimnasio, del taller literario ( de cuanta cosa se nos ocurre hacer para que el trabajo no monopolice nuestra vida) y voilá. Tenemos una ensalada de seres humanos. En el mismo espacio está el grupo del trabajo, de ex compañeros de carrera, de amigos del colegio, de amigos de misiones, de amigos de carretes, de amigos de edificio, de amigos de amigos... é- té- cé.

Punto diez: Para rematar, nos fuimos a las 01: 40. Cuando 6 años atrás a esa hora estábamos cambiando el primer cd de música de los 8 que habían, ahora nos estábamos yendo. Semana agotadora y queda un día para dormir hasta tarde para el lunes volver a empezar con la cantinela laboral de siempre. Antes nos quedábamos a esperar el amanecer para irse en patota en micro o esperar a que quien manejaba ya no estuviera ebrio.

No es un juicio de valor. No es ni bueno ni malo. Simplemente es diferente. Hemos cambiado y con nosotros, nuestras prácticas sociales. El fondo sigue siendo el mismo: compartir un momento y un espacio en función del carió a una persona. Pero la forma, vaya que sí ha mutado.

A modo de post data, tampoco hubo guitarreo y por ende, no hubo canciones de Filio. El show de Bravo cantando Sabina se reemplazó por Bravo bailando cueca y saltando como "Er Guille" de "Extra Jóvenes". Si usted se acuerda de ellos, es tan ñoño como quien escribe.

miércoles 9 de septiembre de 2009

Hay cosas que no cambian...

¿Cómo volver a escribir después de tanto tiempo sin hacerlo?
11 meses ¡mis polainas!¡mucho tiempo!

¿De qué hablar? ¿hay algo de lo que escribir?


Sí, siempre. De la vida, de lo humano, lo divino, lo pagano y lo mundano.
Y es que la especie humana da para todo, sobre todo la que vive en esta larga y angosta faja de tierra.
Para muestra, un botón.

Hoy era un día importante. Trascendental. Y ojo que no me refiero a las lides futboleras que en esta fecha nos causó úlcera instantánea. Tampoco a eso del 9 del 9 del 9.
No. Era más pedestre mas por ello no menos importante.

El asunto es que debía presentar unos papeles para el proyecto que quiero emprender ( y del que les contaré más adelante si es que hacen mérito).

Siendo tan previsora como de costumbre, bajé cuanto formulario, nota al pie, instructivo y aviso que encontré. Leí, subrayé, destaqué, puse post-it de colores y caritas contentas.

Llamé a cuanta central telefónica encontré y mesa de ayuda. Tenía todo, todo, pero TODO listo.
Llegué.
Número 14, atendiendo al 12 y...
¡rayos! ¡no había hecho el depósito!, busqué en mi instructivo y decía:

Alumnos UC= $X
Otros=$Y
Como en una de mis múltiples consultas me dijeron que yo era UC, fui a hacer un depósito por $ X.
Volví.
Atendiendo al 17.

Saqué otro número, el 20.
Me atendieron y oh sorpresa... fíjate que no pues, no era UC, por lo que debía pagar $Y. Como ya supondrán, Y era MUCHO mayor que X.
Oh Changos!

Pero eso no era suficiente, ¡no señor!, porque antes de pagar $X o $Y..¡había que pagar $Z!
Vamos de nuevo deslizando el débito.

A modo de post data, Fui a comprar un empredado, pagué, guardé el vuelto, di las gracias....y olvidé el mentado pan en el mesón.

Lo bueno es que al menos ya di el paso 1. Vamos por los siguientes. (aunque me tinca que no veré ni la sombra de $X)

martes 8 de septiembre de 2009

Re- Estreno

Tal como la Saga Star Wars en 1997
Tal como Grease en 1999
Tal como la película del domingo en televisión abierta que usted ya ha visto pero no logra cambiar de canal

Tal como ellas y muchas más

Hoy reestreno...

cha cha cha chaaaan
redoble de tambores....

Mi blog

Gracias.