martes 5 de julio de 2011

Viaje a la memoria

Todos fuimos niños. Algo tan obvio parece que lo olvidamos con demasiada frecuencia. Como diría mi abuelo, "Es que a veces la vaca olvida que fue ternero". Y como niños también tuvimos una visión y una sensación del mundo que nos reodeaba que es loq ue hoy les invito a recordar y compartir.


El sábado en la noche se me ocurrió una idea F-ormidable que apenas compartí en twitter tuvo buena acogida por parte de los tuiteros trasnochadores. Han pasado los días y más personas se han ido sumando. Es por ello que ahora, te invito a ti. Sí, a quien está leyendo estas líneas que, si le tinca, se sume a esta aventura.


Les cuento:

Esta es una idea que me viene dando vueltas hace muuuucho tiempo y tiene que ver con un aspecto de la historia que me apasiona muchísimo: La microhistoria ( pueden sapear a Carlo Ginzburg, historiador seco en esa área)La microhistoria dice relación con la reconstrucción del pasado a partir de las vivencias no de grandes autoridades, reyes o militares, sino personas que en su cotidianeidad también son sujetos históricos pero por distintas corrientes de investigación o falta de fuentes escritas es complejo reconstruir.

Resulta que el sábado me quedé conversando con tres mujeres excepcionales que lucharon durante la dictadura y hablaban de protestas, barricadas y tal en los 80 cuando yo....tomaba leche con Cola Cao y veía Pipiripao. Claro, habiendo nacido en el ´81 dificil haber sido parte activa de los hechos de esa época....las alumnas de prekinder no éramos violentistas.

Sin embargo sí tengo una visión de la dictadura, tengo recuerdos y sobre todo, tengo sensaciones.Entonces (y aquí entran ustedes) se me ocurrió poner por escrito la dictadura desde la perspectiva de los niños.


Aquí la idea es:

Primero, trabajar fuentes orales;

Segundo, trabajar microhistoria, esto significa que sus relatos sería una fuente histórica y por lo tanto serán tratadas como tal, con rigurosidad metodológica y cotejadas con prolijidad;

Tercero, porque es necesario...es justo y necesario revivir la memoria histórica de nuestro país no desde la elite, no desde los relatos oficiales sino del dia a dia, de lo que vivimos.


Es por eso que les pido ayuda y les extiendo esta invitación.
La idea es que seleccionen los recuerdos de su infancia en dictadura que más los hayan marcado por la razón que ustedes quieran. Son absolutamente libres de elegir: desde el dolor, la alegría, la rabia...lo que quieran. Un recuerdo que haya persistido en vuestra memoria hasta hoy.

La idea es que sea un recuerdo de cuando ustedes eran niños entre 1973 y 1990; antes de los 12 o 13 años . ( me tinca que las sensibilidades cambian con la adolescencia, pero como las barreras temporales son frágiles, lo dejo a vuestro criterio)

Ahora bien, como con algunos estamos lejos, pueden escribir su historia y mandarmela al mail.
Con los santiaguinos, la idea es juntarnos a conversar y yo los grabo.Por supuesto que respetaré la autoria de cada uno de los relatos o bien el anonimato si es que ustedes lo prefieren.
Mi idea implica la publicación de estos relatos en un libro, pero dependiendo de la cantidad podría ser una web de difusión por ejemplo...pero bue, como decía mi abuelita, en el camino se arregla la carga :)


Se animan? ( ojalá que si!)


Coordinemos por twitter o bien por mail, como gusten marielrubio@gmail.com

2 réplicas:

  1. Buenisima tu idea... te escribo aqui mis "niño-vivencias" De seguro mi relato no tendra valor historico, pero si sentimental...

    Yo naci en 1979, por lo que tenia solo 9 años para el Plebiscito del Si y el No. Sin embargo, vivia en Plaza Italia (Torre 12, atras de la Embajada Argentina), lo que me significó vivir cerca de todas las protestas y las lacrimogenas previas. De esa niñez y de ese momento político tengo algunos recuerdos que sólo logre entender cuando ya era mas grande.
    1. Mis hermanos mayores (que tenian 13 y 15 años para entonces) me llevaban a las protestas a gritar contra los milicos, Pinocho y otras cosas que yo no entendia bien. Lo que si entendia muy requetebien, era que cuando llegaban los pacos habia que arrancar como sea hacia nuestro departamento. Cuando llegabamos, mi mama nos decia que teniamos que quedarnos calladitos y no asomarnos por la ventana, porque podian incluso disparar al aire y entrar un tiro por la ventana. Yo creo que por eso, todavia me tiemblan las piernas al ver guanaco (aunque sea estacionado)
    2. Cuando no ibamos a las protestas, obviamente seguiamos jugando a la pelota. Lo peor, era que sabiamos que tenia que ser poco rato, porque las lacrimogenas no nos dejarian seguir jugando y de vuelta a esconderse en el departamento.
    3. Una vez, fui a comprar el pan y vi una "protesta" del Si. Me impresione TANTO al ver que en esa protesta, los pacos no iban persiguiendo a la gente para dispararle una lacrimogena en la cara (eso pensaba yo), sino que iban a los lados, asegurandose que no les pasara nada... muchos años despues logre comprender porque.
    4. Me acuerdo que algunas noches (varias) mi mama nos daba unas ollas y unas cucharas de palo, y nos decia que le pegaramos lo mas fuerte posible asomando solo las manos por la ventana (ya mencione el temor de las balas de mi mama) Lo mas bacan, era dejar de pegarle a la olla y escuchar por todo el mundo como sonaban (de seguro yo escuchaba unas pocas ollas mas, pero para mi era el mundo entero)
    5. Una de mis peores experiencias, fue un dia de protesta en que a mi papa se le ocurrio invitarnos a comer afuera. La genial idea, fue ir al restoran del hotel que esta en la esquina de Arturo Burhle con Vic Mackenna (aprox Vic Mackenna #100) Yo queria ver por los vidrios al guanaco en accion (obvio, porque estaba "protegido" dentro del local), mientras mi mama gritaba que me escondiera bajo la mesa porque el chorro del guanaco iba a romper el vidriecito del restoran como si nada (obvio ahora... pero en ese entonces pense "vieja exagerada") Despues tuvimos que salir por la cocina del restoran y arrancar como siempre hacia la Torre. Lo peor, fue que mi mama corria gritando "pacos culiaos!!" con una banderita del No en la mano. Cuando el guanaco nos apunto, fue la vez que senti mas miedo en mi vida. Por suerte, el paco a cargo detuvo el chorro para dejar pasar a la familia (nosotros) que lo unico que queria era llegar a su casa desde el restoran

    Eso se me vino inmediatamente a la memoria. Perdona lo largo del post, pero hasta me emocione escribiendo.

    Gracias Mariel,
    .F

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  2. Hola no se si salga bien, pero aqui va mis recuerdos nacen ya desde el 73 mi padre trabajador de la minería mi madre profesora ,ambos con ideas distintas se marcaron pocos recuerdos, pero tan claros q aun no se olvidan , despertar una mañana viviendo cerca de un fuerte de militares oír disparos cerca, pero quedarse en casa sin ir a clases que rico a esa edad, luego ver a mamá preocupada por papá, pero diciendo que no iba a pasar nada al segundo día aparece mi padre muy asustado yo sin entender nada escucho nos vinimos por la cuesta , pero otros no lograron pasar ahora ya grande se que esos otros que no pasaron eran jóvenes que mataron haciendolos bajar y diciendoles corran para luego dispararles por la espalda, sus crímenes trabajar en una empresa que tenía explosivo y que supuestamente usarían..
    No quiero contaminar los recuerdos con lo que la madurez luego me enseñó asi que seguiré con la llegada de un tio hermano de papá (hoy sé que era dirigiente sindical) ahi sólo mi tio entró en la noche y mamá dijo nadie debe decir que está aqui y luego hablar con papá y decirle que se tenía que ir o nos pasaría algo malo a nosotras ,pasamos unos días con él en casa con las cortinas cerradas , asustadas de cada golpe en la puerta y asi como llegó desapareció (15 años despues lo volví a ver). siendo inquieta como era , aburrida en casa salgo sin permiso llego a una esquina cerca del fuerte y llega un camión bajan disparando yo tiesa sin reaccionar entran y con susto veo sacar a mi señorita Yvonne nunca olvide su nombre a su marido y a su hijo ,gritos, llantos amenazas , regreso a casa cuento inocentemente y me castigan , tampoco entendí y ya no quería preguntar, pasaron los años si bien comprendí que mi madre nos quería proteger, la realidad me enseñó algo diferente, pero esa es otra parte de la vida ya no era niña y perdí el miedo ,creo que fui una afortunada al no entender en la niñez, lo que luego hice en la juventud ,pero esa es otra historia de la que hoy me siento orgullosa y que llevo en la memoria por aquellos niños de la dictadura como génesís que hoy no tiene a su papá para contarle ,pero nos dejó a nosotros para recordarle siempre que por jóvenes como él hoy tenemos democracia
    te lo debía Mariel ,no es la historia de niñez que tuvieron otros que si supieron del dolor por eso hasta pena me dá contarla

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